Nuestra apuesta por la intergeneracionalidad: acercar generaciones para construir una sociedad para todas las edades

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Los proyectos apoyados este año por el Fondo Grandes incorporan distintas formas de encuentro entre generaciones. Teatro, acompañamiento, tecnología, salud mental, gastronomía y trabajo comunitario se convierten así en espacios para derribar estereotipos, fortalecer vínculos y avanzar hacia una sociedad con menos edadismo y mayor cohesión social.

Cuando dos generaciones se encuentran, ambas tienen algo que entregar y algo que aprender.

Desde esa convicción, en Fundación Grandes hemos puesto especial énfasis en promover la integración intergeneracional en los proyectos que apoyamos a través del Fondo Grandes, entendiendo que el encuentro entre personas de distintas edades puede contribuir a transformar la manera en que nos relacionamos y en que entendemos la vejez y el envejecimiento.

En una sociedad cada vez más longeva, acercar generaciones adquiere especial relevancia. Generar espacios donde jóvenes, personas adultas y mayores puedan conocerse, colaborar y compartir experiencias ayuda a derribar estereotipos asociados a la edad, fortalecer la empatía y reconocer el aporte que cada generación puede hacer a la sociedad.

Por eso, durante este año invitamos a las organizaciones apoyadas por el Fondo Grandes a incorporar la intergeneracionalidad en sus iniciativas. Cada una hizo suyo este desafío desde su experiencia, propósito y ámbito de acción.

Distintos proyectos, un propósito compartido

Las formas de generar estos encuentros son tan diversas como las organizaciones que los impulsan.

Fundación Gerocultura reúne a jóvenes y personas mayores a través del teatro, utilizando las artes escénicas como una herramienta para encontrarse y contribuir a transformar las miradas sobre el envejecimiento.

Fundación San Benjamín Erasmo, en tanto, desarrollará el taller Ponte en mi lugar, una instancia en la que estudiantes y personas mayores podrán compartir experiencias para fortalecer la empatía y cuestionar estereotipos asociados a la edad.

Desde el acompañamiento, Fundación Amanoz conecta a jóvenes voluntarios con personas mayores mediante llamadas telefónicas periódicas, generando vínculos significativos que permiten conversar, escucharse y conocerse entre generaciones.

La tecnología también puede transformarse en un punto de encuentro. A través de su programa de empoderamiento digital, Fundación Conecta Mayor genera instancias de aprendizaje que contribuyen a fortalecer las habilidades digitales de las personas mayores y promueven el intercambio entre generaciones.

Fundación Revivir lleva esta experiencia al trabajo con la tierra mediante un huerto intergeneracional. En él, cultivar significa también colaborar, compartir conocimientos y construir vínculos entre personas de distintas edades.

La gastronomía es otro de los espacios donde las generaciones pueden encontrarse. Fundación Gastronomía Social, a través de MINGA COOP, reunirá a mujeres mayores, estudiantes y comunidades locales para rescatar saberes culinarios, fortalecer el trabajo colaborativo y poner en valor conocimientos que pueden transmitirse entre generaciones.

Por su parte, CENFA, mediante Círculos de Bienestar y Sabiduría, reúne a jóvenes y personas mayores para compartir experiencias y relatos de vida, generando espacios de escucha y aprendizaje mutuo que buscan contribuir al bienestar emocional de sus participantes.

La intergeneracionalidad va más allá de compartir un espacio

Estas experiencias muestran que la integración intergeneracional puede tomar muchas formas. No existe una única manera de acercar generaciones: puede ocurrir en una conversación telefónica, sobre un escenario, aprendiendo a utilizar una herramienta digital, cultivando un huerto, cocinando o simplemente sentándose a compartir una historia.

Lo fundamental es que exista un encuentro con propósito, donde las distintas generaciones tengan la posibilidad de participar, aportar y aprender mutuamente.

En Grandes entendemos la intergeneracionalidad no como una actividad aislada, sino como una forma de fortalecer el tejido social. Cuando personas de diferentes edades tienen oportunidades reales de conocerse, es posible cuestionar prejuicios y estereotipos que muchas veces se construyen desde la distancia.

De esta manera, promover vínculos intergeneracionales contribuye también a enfrentar el edadismo, favoreciendo una mirada que reconozca las capacidades, experiencias y aportes de las personas durante todo el curso de vida.

Una apuesta de Fundación Grandes

Impulsar la intergeneracionalidad en los proyectos que financiamos responde a la sociedad que queremos ayudar a construir.

El envejecimiento de la población no es un desafío que corresponda exclusivamente a las personas mayores. Nos involucra a todos y requiere generar comunidades capaces de integrar distintas edades, valorar sus aportes y crear oportunidades para que las personas continúen participando y vinculándose a lo largo de sus vidas.

Por eso, desde Fundación Grandes apostamos por acercar generaciones. Porque en esos encuentros no solo se intercambian conocimientos y experiencias: también se construyen nuevas formas de mirarnos, reconocernos y convivir.

Los proyectos apoyados por el Fondo Grandes muestran que es posible llevar esta convicción a acciones concretas y hacerlo desde ámbitos muy distintos.

Creemos que acercar generaciones es una de las mejores formas de construir un futuro con menos edadismo, mayor cohesión social y más oportunidades para todas las edades.